

¿Qué me dices? Bueno, traduzco lo que he creido entender: FELIZ AÑO NUEVO A TODOS MIS FIELES SEGUIDORES y preparaos para el año próximo que empezaré a andar y a hablar y no voy a parar de dar guerra ;-)))
Este verano nacerá nuestro primer hijo: MARIO. Amaia y Jorge (yo), sus padres, hemos querido crear un punto de encuentro en el que todos los futuros seres queridos de este nuestro "bichito" compartamos sus primeras experiencias para que, cuando sea mayor, pueda recordar sus primeros momentos de existencia. Esperamos que todos los que compartan experiencias con Little Mario, aporten su granito de arena en construir su diario hasta que él mismo pueda tomar el testigo.
Y como se puede ver en la foto, también disfruta de sus sobremesas de lectura porque le encantan los libros, de momento le gusta pasar las páginas y llevárselas a la boca, pero por algo se empieza.
Claro que, como al padre, donde esté un ordenador para trastear que se quiten los libros, de modo que cuando se pone conmigo delante del portátil desde el que escribo este post, disfruta como un enano aporreando el teclado:
Pues nada Mario, en un par de mesecitos te cedo el testigo y continúas tú en el blog contando tus andanzas, que son muchas y de lo más variadas.
Existe una amplia documentación y mucha información al respecto de este tema, pero nadie sabe con seguridad el verdadero origen, y las causas que conducen a lo pequeños recién nacidos de entre uno y cuatro meses a ese llanto desesperado que se suele producir llegada la noche. Pero es un hecho que llegadas unas horas, Mario empieza con un movimiento agitado de piernas y brazos que desemboca en un fuerte llanto del que el peque tarda en recuperarse un rato más o menos largo que a veces puede impacientar a sus papis en el intento de calmarlo.
La explicación pues para ese llanto no es más que la forma del lactante de liberar la tensión/estres acumulado durante el día por la captación de infinidad de nuevos estímulos en su pequeño cerebrito. El bebé hasta los 3 o 4 meses no es capaz de desconectar ante la avalancha de estímulos a tiempo y cuando ha agotado su capacidad, la única manera de liberar esa sobrecarga es a través del llanto o la succión, los dos gestos más comunes de expresión de los bebés.
Mario, tus ansias por conocerlo todo y aprender son tremendas, eso es estupendo, pero a ver si aprendes también a “desconectar” cuanto antes, que todos sufrimos mucho con tu llanto.
Ha llegado el verano y con ello las merecidas vacaciones del papi de Mario, de ahí que el blog lleve un tiempo "cerrado por vacaciones", pues desde principios de mes hemos permanecido un tiempo desconectados de toda tecnología y hemos podido relajarnos durante unos días en la playita.
Como lo lees, Mario, a tu mes y medio de edad, ya has disfrutado de tus primeras vacaciones en la playita. No es que hayas podido gozar mucho de lo que es la playa en sí ya que eres muy pequeñito todavía para exponer tu cuerpecillo al sol, pero seguro que has podido sentir el sonido y la brisa del mar en tus paseillos a lo largo del paseo marítimo.
Para tus papis ha sido una experiencia maravillosa, unas vacaciones distintas, primero descansando un poco en la playa gracias a que tu abuela se ha encargado de cuidarte parte del tiempo y luego gozando de tu compañía los tres solitos unos días por primera vez desde que saliste del hospital.
Hemos disfrutado de nuevo con tus baños en la piscinita que te hemos comprado, de tus "momentos de cotilleo" en tu hamaquita mirándolo todo, y de lo tranquilo que vas viajando dormidito en el coche, donde no hay tormenta de granizo que sea capaz de desvelarte en tus sueños ;-)
En fin, que como primer contacto con la playa ha estado muy bien, pero seguro que cuando seas un poco mayor, vas a disfrutar de lo lindo en la playa y nosotros contigo.